En uno de los momentos probablemente más álgidos de la explotación de los Alumbres de Rodalquilar (Almería), Francisco de Vargas ordenó en 1520 la construcción de la Capilla del Obispo, en la Villa de Madrid, la cual se convirtió en una obra destacada del Renacimiento en España. En aquellos años el licenciado Vargas se encontraba en plenas negociaciones con el romano pontífice (propietario de los Alumbres de Tolfa) y con los Marqueses de Villena y de Los Vélez (propietarios de los Alumbres de Mazarrón) para establecer un oligopolio que controlase la fabricación y comercio del alumbre en toda Europa (Hernández Ortiz, F. 2009, pág. 127) dando una idea de su poder, no solo en España, sino también en Europa.
La capilla se llama oficialmente Capilla de Nuestra Señora y San Juan de Letrán y fue construida con la esperanza de que albergara los restos de San Isidro. Como no pudo ser, los Vargas la convirtieron en panteón familiar. Los cuerpos de Francisco de Vargas y de su esposa Inés de Carvajal, fueron enterrados allí. A ambos lados del retablo de la capilla se encuentran las figuras de don Francisco y doña Inés, fallecidos en 1524 y 1518 respectivamente.
Los cenotafios están labrados en alabastro de Cogolludo (Guadalajara) y representan a los esposos arrodillados, mirando hacia el altar. Las figuras, completamente idealizadas, son de una gran belleza y como fondo se pueden apreciar los santos de los que fueron devotos.
El retablo mayor de la capilla es uno de los mejores que se hicieron el siglo XVI, es obra de Francisco Giralte, discípulo de Alonso Berruguete y está dorado con oro fino y bruñido. Dispone de tres calles y tres cuerpos o pisos, coronados por el ático, todo ello con numerosas figuras (Guerra Chavarino, E. 2010) (Guerra Chavarino, E. 2011).
¡Hasta la próxima!
Fuente: Hernández Ortiz, F. (2023). Francisco de Vargas y Medina: el propietario de los Alumbres de Rodalquilar en el obispado de Almería (Siglo XVI). De Re Metallica, Sociedad Española Defensa del Patrimonio Geológico y Minero (SEDPGYM), Madrid, nº 41, segunda época, pp. 53-59
Retablo de la Capilla del Obispo, dorado con
oro fino y bruñido. El retablo mayor de la capilla es uno de los mejores
que se hicieron el siglo XVI, es obra de Francisco Giralte, discípulo de Alonso
Berruguete (Imagen: F. Hernández).
Cenotafio
en alabastro de Francisco de Vargas y Medina, situada a la izquierda del retablo
de la capilla del obispo (Imagen: F. Hernández).
Cenotafio en alabastro de Inés de Carvajal, esposa de Francisco de Vargas, situada a la derecha del retablo de la capilla del obispo (Imagen: F. Hernández).