En el periódico almeriense La Crónica Meridional, se publicó el 15 de mayo de 1915 un artículo relevante para la historia minera de Rodalquilar. El citado artículo se incluyó en su sección de noticias mineras y decía:
Por don Juan López Soler, se solicitó ayer la propiedad de 15 pertenencias mineras de plomo, con el nombre de «María Josefa», paraje llamado Cerro de la Cruz o del Madroñal, término de Níjar.
Parece ser que, tras quedarse sin trabajo en 1914, el Sr. López Soler se centró en la búsqueda de nuevos criaderos minerales en el coto minero de Rodalquilar, principalmente en las zonas de San Diego, el Madroñal, Poyatos, el Cinto y en las inmediaciones del pueblo de Rodalquilar, incluida su rambla.
Es en esta etapa de su vida en la que aparentemente comienza a registrar y/o adquirir diferentes concesiones mineras, destacando entre todas ellas una mina llamada «María Josefa», anteriormente «Madre Mía», situada en el cerro de La Cruz, la cual llevaba décadas de abandono tras haberse fracasado en el intento de explotarla para extraer cobre. Pero apenas transcurridos unos pocos meses desde su solicitud por parte de López Soler, en el año 1915 se anuncia el descubrimiento de oro en estado libre en sus galerías desatándose, esta vez sí, una auténtica “fiebre del oro” en el coto minero de Rodalquilar.
A partir de este año de 1915, la citada mina «María Josefa» parece que desbanca a la mina «Las Niñas» como la mina más importante y como motor de toda la minería aurífera de Rodalquilar (Marín, A. et al. 1918. López Soler, J. 1940. Gil Picón, E. 2002. Hernández Ortiz, F. 2002).
¡Hasta la próxima!
Entrada a la mina "María Josefa" en la actualidad. Sobre la puerta se aprecia un filón aurífero que explotó la mina (imagen: F. Hernández, 2025)