martes, 2 de julio de 2019

EVARISTO GIL PICÓN Y EL LIBRO “RODALQUILAR TESTIMONIO DE SU PASADO” (PUBLICADO EN 2002)

SINOPSIS del libro publicado en el año 2002

Gran trabajo de nuestro querido y añorado Evaristo Gil Picón, tristemente desaparecido hace años, pero nunca olvidado. Este libro hará perdurar su memoria, más allá de los que siempre le recordaremos con el cariño y el afecto que se granjeó entre quienes tuvimos la suerte de convivir con él.

Evaristo recoge en este trabajo diferentes aspectos del paraje en donde nació y creció, comenzando por un relato sobre el origen de Rodalquilar, junto con una descripción del entorno y de los recursos naturales que alberga. A continuación, realiza un repaso por la historia de la minería de Rodalquilar en la etapa previa a la guerra civil española, con especial dedicación al descubrimiento del oro en Rodalquilar, a las actividades de Juan López Soler y a las de los ingleses de la planta Dorr. Estos años previos a la guerra civil, los vivió en primera persona su padre, José Gil, quien vivió buena parte de la minería de Rodalquilar del siglo XX y con quien era una maravilla charlar durante largos ratos sobre el pasado de Rodalquilar, en todos sus aspectos. Evaristo supo combinar muy bien sus fuentes documentales, con las vivencias de su padre y el resultado fue magnífico.

Pero el tramo principal del libro está enfocado al esplendor minero de Rodalquilar tras la guerra civil, es decir, la etapa de la Empresa Nacional Adaro entre 1943 y 1966, periodo en el que el propio Evaristo fue empleado de la compañía, así como su padre y otros familiares, lo cual le proporcionó un punto de vista único para describir este periodo histórico y a sus protagonistas, tanto a las personas, como a las instalaciones y a los parajes mineros.

Tras este capítulo de esplendor minero, se aborda un capítulo de decadencia, la que supuso el traumático cierre de las minas de Rodalquilar en septiembre de 1966 y que sumió al pueblo y a sus gentes en una depresión y abandono que duro décadas.

El último capítulo del libro, Evaristo lo dedica a recoger, uno por uno, las vivencias y recuerdos de 11 personas que vivieron aquel Rodalquilar minero, inolvidable para quienes tuvieron la suerte de disfrutarlo en primera persona.

En definitiva, una obra imprescindible para quien quiera descubrir la verdadera esencia del pueblo de Rodalquilar y de su entorno, bastante diferente y alejado del que actualmente conocemos, con masificación de visitantes en los meses de verano, muchos de los cuales vienen atraídos por la figura del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Pero la verdad es que muchísimo antes del Parque Natural, existía un paraje único, sobre el cual, en el año 1987, aterrizó la figura administrativa de un Parque Natural. En definitiva, el Parque Natural no ha hecho ni a Rodalquilar ni a su entorno de la Sierra del Cabo de Gata, pero la singularidad de Rodalquilar y su entorno de la Sierra del Cabo de Gata, sí que han hecho posible la existencia de la figura administrativa de un Parque Natural.

Buen trabajo Evaristo. ¡¡Enhorabuena!!

Gil Picón, E. (2002). Rodalquilar. Testimonio de su pasado. Junta de Andalucía, Consejería de Medio Ambiente. Madrid, Grafistaff S.L., 148 págs.

¡Hasta la próxima!





miércoles, 19 de junio de 2019

ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LAS MINUTAS CARTOGRÁFICAS DE 1900 EN EL VALLE DE RODALQUILAR.

Las minutas cartográficas eran el resultado de trabajos de campo, de reconocimiento para la edición de los mapas topográficos. Su finalidad era identificar novedades territoriales que debieran ser reflejadas en el mapa, y actualizar la toponimia. Por eso se refieren exclusivamente a registros antrópicos, la parte volátil de la información topográfica. Estos bosquejos planimétricos, como se denominaban en la época, se realizaron en cumplimiento de la Ley de 24 de agosto de 1896. En el término de Níjar, los trabajos se realizaron entre los últimos meses de 1899 y los primeros de 1900. La escala de trabajo era 1:25.000.

El contexto histórico que refleja el mapa es el de un momento de "cambio de piel" en el valle de Rodalquilar, uno de tantos en la historia de este paraje. Los efectos de la desamortización de Madoz, con la privatización de gran parte de los montes públicos del término, y, en especial, los cercanos a la costa, se estaban dejando sentir. La incipiente minería en torno a la expectativa de explotación de los cuarzos auríferos no había superado aún la fase de toma de posiciones de los agentes locales. Todavía faltaban un par de décadas para el inicio de la fase metalúrgica.

Lo primero que llama la atención no es algo que se ve en el mapa, sino algo que no se ve. No se ve el pueblo de Rodalquilar, puesto que en estas fechas no existía. Su embrión urbano, El Estanquillo, era una de las numerosas cortijadas que salpicaban todo el fondo de la caldera volcánica.

Justo a la entrada al valle desde la rambla de la Pedrera aparece el topónimo "La Estancia", que trae ecos de la época en la que el valle servía de "invernadero" para el ganado transhumante de las sierras del reino de Granada.

En general, es interesante observar la pequeña toponimia de nombre de cortijo que sigue vigente (Maturana, Los Frailes, Requena, Montano, Toyo, Pedrera, Lázaras, Madroñal, Noble, Casa Carabineros), en contraste con otra cuyos datos toponímicos han pasado a la historia (Antonio Lázaro, Francisco Martos, Francisco de Paula, Domingo Caravaca, Los Chazinos, José Gil, José Segura, Los Pérez, Baldomero Alías, Miguel García Blanes, Cortijada Freniche, Francisco de la Cruz Pérez -que había comprado el cortijo de la Unión al padre de Carmen de Burgos-, Josefa García, José Requena, Los Cañaces).

Aparecen en el valle 9 norias, número que contrasta con las 25 que todavía hoy pueden identificarse. Es muy probable que los inicios de la minería y metalurgia del oro fueran un estímulo para la puesta en cultivo de predios, los que obligaría a la construcción de nuevas norias.

En el cerro de la Cruz, aparece una desconocida mina "Aurora", la cual apenas unos años más tarde se renombraría a "María Josefa" y su actividad daría un vuelco a la historia de la minería del coto de Rodalquilar, llamando la atención nacional e internacional. Sin embargo, la otra mina de oro icónica de Rodalquilar, "Las Niñas", en actividad desde mediados del siglo XIX y situada en las inmediaciones de los cortijos del Estanquillo, en este año 1900 no aparece reflejada en los mapas, dando fe de su peculiar historia a caballo entre el secretismo de sus actividades y los altibajos en su explotación a pie de mina, unas veces en relación con el plomo y la plata, otras veces en relación con el oro.

En el cerro del Cinto, mientras en su ladera oriental las minas de caolín ya estaban en actividad, y suministraban material a las alfarerías de la comarca, en su ladera occidental todavía no existía ni una sola mina en actividad. No será hasta la década de 1920, cuando Aureliano Buendía describa sus diques auríferos con oro en partículas a simple vista en la superficie.

En la llanura de Rodalquilar, destaca significativamente que solo aparezcan dos minas cartografiadas ("El Triunfo, junto a la rambla del Granadillo, y "La Milagrosa, en la ladera occidental del cerro de los Guardas), cuando en aquel año 1900, existían decenas y decenas de minas registradas en esa llanura y sus alrededores, pero al parecer, si hacemos caso a la cartografía, solo dos de ellas habían dejado huella por su actividad y las demás debían de permanecer inactivas, es decir, existía un claro episodio de especulación minera en el año 1900.

El sistema viario era orgánico, y estaba compuesto por un conjunto de pistas de carreta que conectaban las principales cortijadas entre sí y al valle con el exterior. De la Isleta venía el camino de Verlandino al Campillo. Desde el Hornillo, el camino de la Pedrera. Desde las Hortichuelas, el camino de los Nicolases, junto a la rambla de los Toyos, y la cuesta de las Piedras, por la ladera de la Molata. El eje del valle estaba formado por el camino del Estanquillo a la cuesta de las Piedras y al Playazo.

Para finalizar, un topónimo enigmático. Aparece en el centro del valle, cerca del actual cruce del camino del Granaillo con la carretera a Las Negras. "Fábrica del Jébe". Un nuevo reto para la investigación.

Francisco Hernández Ortiz. Geólogo
Rodolfo Caparrós Lorenzo. Geógrafo

¡Hasta la próxima!


domingo, 16 de junio de 2019

LIBRO "RODALQUILAR HISTORIA GRÁFICA" (PUBLICADO EN 2004)

SINOPSIS

En este libro se abordan los diversos tipos de minas que han existido en Rodalquilar a lo largo de la historia, haciendo principal hincapié en las minas de oro, pero sin olvidar los otros tipos de minerías presentes en Rodalquilar. Las fotografías e imágenes son la base fundamental para exponer los temas abordados, los cuales son:
  • Las etapas iniciales de la minería aurífera de Rodalquilar (1883-1925)
  • Minas Auríferas de Rodalquilar S. A. - Mina “María Josefa” (1925)
  • Explotaciones y Minas Auríferas de Rodalquilar S. A. - “Minas de Abellán” (1929-1930) 
  • Minas de Rodalquilar, S. A. (1929-1936)
  • Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras, S. A. (E.N.A.D.I.M.S.A.) (1943-1988)
  • St. Joe Transaccion (1989-1990)

Por último, se abordan las “minerías olvidadas” de Rodalquilar, como han sido:
  • La minería de los adoquines
  • La minería de los caolines
  • La minería de los alumbres

El libro se encuentra a la venta actualmente y también está disponible en diferentes Bibliotecas Públicas de la provincia de Almería y también de otras provincias andaluzas, así como en múltiples Bibliotecas Universitarias españolas y en varias Bibliotecas del CSIC.

Hernández Ortiz, F. (2004). Rodalquilar: Historia Gráfica. Editorial G.B.G., Almería - Barcelona, 95 pp.

¡Hasta la próxima!

domingo, 2 de junio de 2019

LIBRO "EL ORO Y LAS MINAS DE RODALQUILAR: AÑOS 1509-1990" (PUBLICADO EN 2002)

SINOPSIS del libro publicado en el año 2002

Esta obra abarca los 5 siglos de minería, documentada, a día de hoy, en el coto minero de Rodalquilar, en la Sierra del Cabo de Gata de Almería, dividiéndose en dos partes bien diferenciadas.

En la primera parte se aborda la “minería de Rodalquilar en general”, de manera que se describen los yacimientos del coto minero, las empresas mineras que han pasado por el lugar, así como una descripción de sus minas de alumbre, de sus minas de manganeso, de sus minas de plomo-plata, de sus minas de caolines, de sus canteras de adoquines, para acabar hablando del episodio especulativo de sus minas de platino.

En la segunda parte se aborda, de manera exclusiva, la “minería aurífera de Rodalquilar”, de manera que se describen las actividades auríferas previas la guerra civil española, las compañías auríferas que pasaron por Rodalquilar, así como una detallada descripción de todo lo que aconteció tras el final de la guerra civil, dedicando una atención especial a las actividades de la Empresa Nacional Adaro, verdadera precursora de la explotación industrial del oro de Rodalquilar, a gran escala. También se incluye un capitulo descriptivo de la metalurgia del oro, materia clave para entender la complejidad del yacimiento aurífero y sus implicaciones  empresariales y económicas.

El libro está agotado actualmente, pero se encuentra disponible en diferentes Bibliotecas Públicas de la provincia de Almería y también de otras provincias andaluzas, así como en múltiples Bibliotecas Universitarias españolas y en varias Bibliotecas del CSIC.

Hernández Ortiz, F. (2002). El oro y las minas de Rodalquilar. Años 1509-1990. Junta de Andalucía, Consejería de Medio Ambiente. Madrid, Grafistaff S.L., 263 pp.

¡Hasta la próxima!


martes, 14 de mayo de 2019

LA PLANTA DORR Y RODALQUILAR (22 ABRIL 1932)

El oro de Rodalquilar se conoce al menos desde el verano del año 1883, pero sus particularidades mineralógicas dificultaron su explotación con éxito hasta el año 1931, cuando una instalación metalúrgica aurífera que utilizaba el método de cianuración dinámica para obtener el oro, lo logró. Era la conocida en Rodalquilar como planta Dorr, ya que su maquinaria metalúrgica fue fabricada por la empresa estadounidense Dorr Company. La citada empresa era una empresa tecnológica líder mundial en la fabricación de maquinaria metalúrgica para la obtención de oro y lo demostró en el caso del oro de Rodalquilar, cuyo beneficio se resistía a los mineros locales desde tiempos bastante lejanos.

El método de cianuración supuso un gran avance en la metalurgia mundial del oro, ya que, hasta ese momento, no se podían alcanzar importantes porcentajes de recuperación de oro, aun cuando no estuviera en menas complejas. La aparición de esta nueva tecnología, hizo rentables los yacimientos de oro que antes no lo eran por el método de amalgamación, y respondía a la necesidad de un método capaz de disolver el oro cuando se presentaba combinado con otros metales. Se fundamenta en la solubilidad del oro en presencia de los cianuros alcalinos, cuando hay presencia de oxígeno u otro oxidante según la ecuación de Elsner.

La investigación que dio origen a este método de tratamiento se realizó en un laboratorio de Glasgow (Escocia), y sus responsables fueron el químico J. S. McArthur y los hermanos R.W. Forrest y W. Forrest. La patente del invento se realizó el día 19 de octubre de 1887, y las primeras patentes norteamericanas se lograron en mayo de 1889. La primera instalación industrial para extraer oro mediante este procedimiento se construyó en 1889 en la mina Crown de Nueva Zelanda, en 1890 se construyó otra en África del Sur, y en 1891, la tercera en Estados Unidos. Es decir, cuando el método de cianuración llegó a Rodalquilar, se trataba de una reciente innovación tecnológica de primer orden mundial, ya que desplazaba al método de amalgamación en el proceso de obtención de los metales preciosos (oro y plata) utilizado durante siglos y siglos, desde tiempos remotos.

Esta preciosa imagen tomada por el geólogo suizo Arnold Heim (1882-1965) el 22 de abril de 1932 nos proporciona también una información gráfica sobre la situación urbanística de Rodalquilar en la época. Como hemos propuesto en las ponencias del “50 aniversario del cierre minero de Rodalquilar”, podemos considerar que el pueblo de Rodalquilar es fundado por la compañía Minas de Rodalquilar S.A. (la propietaria original de la planta Dorr) a principio de los años ’30. En la fecha de la foto, todavía no podemos dar por consolidado el pueblo, pero empiezan a aparecer elementos conformadores.

Si “leemos” la fotografía de derecha a izquierda, tenemos en primer lugar las construcciones de Juan López Soler frente al Estanquillo (al otro lado de la rambla), que probablemente daten de 1925, fecha en que intentaba poner en funcionamiento la instalación de amalgamación de la mina María Josefa. Frente a ellas, el Estanquillo, cortijada que formaba parte del conjunto de hábitat rurales del valle de Rodalquilar. Tras una discontinuidad, entre el camino y la rambla, se extiende un pequeño caserío donde se sitúan ahora las casas de los Robles. No vuelve a aparecer edificación agrupada hasta que llegamos a las cuadras donde se recogían las bestias de los arrieros. Junto a ellas, la casa donde se sitúa el Barecillo. El Tenis era ya un campo de tenis, donde los técnicos británicos de la Dorr combatían el aburrimiento de estas soledades. Hay que observar que no existía la parte baja de la calle santa Bárbara. La curva que se observa en el trazado es la actual calle de los Gorriones, camino de los Gorriones en su época, porque se dirigía al cortijo del mismo nombre. Fuera del pueblo, pero cerca de él, los cortijos de Sánchez, de la tía Soledad, el ya citado de los Gorriones y, en el extremo izquierdo de la exposición, la caseta de Carabineros, sobre su peña.

En otra ocasión nos detendremos en la figura de Arnold Heim, el autor de la fotografía, un personaje realmente novelesco.

Francisco Hernández Ortiz
Rodolfo Caparrós Lorenzo

¡Hasta la próxima!

Castillete de la mina «Consulta» y tolva de gruesos de la planta Dorr en actividad el 22 de abril de 1932, con el incipiente pueblo de Rodalquilar tras ellos (Arnold Heim, 1932)

domingo, 12 de mayo de 2019

LAS MINAS DE RODALQUILAR Y EL NACIMIENTO DEL SERVICIO UNIVERSITARIO DEL TRABAJO (SUT)

El Servicio Universitario del Trabajo se fundó en Rodalquilar en 1950. Pretendía que jóvenes universitarios convivieran con obreros, mineros y agricultores en unos campos de trabajo en los que contribuían a la formación de los trabajadores y compartían con ellos jornada y tajo.

En los tres primeros años de vida del SUT, los campos de trabajo se realizaban en las minas de Rodalquilar. En la foto, universitarios y trabajadores en Rodalquilar (1953).

Fuente: Fondo Documental del 50 Aniversario del Cierre Minero de Rodalquilar

¡Hasta la próxima!

Mineros de la Empresa Nacional Adaro junto a algunos de los integrantes de un campamento del SUT en las minas de oro de Rodalquilar en la década de 1950

jueves, 2 de mayo de 2019

LAS MINAS DE RODALQUILAR Y LOS FUNDADORES DEL SERVICIO UNIVERSITARIO DEL TRABAJO (SUT)

Una foto para la historia. Posan, junto al patio de balsas de la planta Dorr, en el verano de 1950, los considerados cuatro pioneros del Servicio Universitario del Trabajo (SUT). Son los integrantes del primer campo de trabajo del SUT. En realidad, forman parte de una misión fundacional del propio Servicio.

Tenemos al padre Llanos, inspirador y referente espiritual del SUT, Jorge Jordana de Pozas, Eduardo Zorita Tomillo, que a continuación se convertiría en el primer jefe nacional del SUT, y un cuarto personaje, aún por identificar. Pero la foto encierra un misterio más. ¿Quién hizo la foto?.

No sería extraño que fuera Ramón de Rotaeche, a quien el padre Llanos se refiere en un artículo sobre los campos de trabajo como el verdadero inspirador y fundador del SUT. Tendríamos, por tanto, un quinto fundador que explicaría el origen rodalquilareño del SUT y su arraigo en nuestra localidad.

Fuente: Fondo Documental del 50 Aniversario del Cierre Minero de Rodalquilar

¡Hasta la próxima!